Cascadas tróficas

Una cascada trófica es una progresión de efectos indirectos de depredadores a través de niveles tróficos sucesivamente inferiores (Vea Estes Estes, Crooks, Holt, 2001. Predators, ecological role of. Levin S, ed. Enciclopedia of Biodiversity, vol. 4. San Diego) Los procesos top-down ("de arriba abajo") y otras interacciones tróficas tienen efectos abarcadores en el ecosistema.

La reintroducción de lobos en el Parque Nacional Yellowstone, en el norte de las Montañas Rocosas estadounidenses, ilustra cómo los carnívoros de gran tamaño pueden tener un efecto de cascada sobre niveles tróficos inferiores. En el comienzo del siglo veinte, la gente adoptó una actitud protectora hacia las manadas de ungulados, y pensaba que los lobos eran plagas. Comenzando en 1918, el Director del Servicio de Parques ordenó la "exterminación de leones de montaña y otro animales depredadores" en Yellowstone. Aproximadamente 136 lobos encontraron la muerte, y miles de otros depredadores. Para 1926, los lobos habían sido eliminados de Yellowstone.

 

Durante los próximos 70 años, hasta 1995, Yellowstone no tuvo lobos. Además, durante este período, hubo muy poca regeneración de nuevos álamos temblones, sauces y álamos de Virginia. Las poblaciones de alces empezaron a mostrar un aumento marcado en megafauna coja o enferma. Al no temer a los lobos, los alces pastaban dondequiera, y, durante décadas, procedieron a alimentarse de -y matar- todos los individuos jóvenes de álamo de Virginia que crecían en las riberas de los arroyos. Esto trajo como consecuencia la erosión de las riberas de los arroyos, y el aumento en la temperatura del agua.

Para los 90, el gobierno federal había cambiado radicalmente su opinión sobre los lobos. Los científicos decidieron traerlos de nuevo al área en 1995. El U.S. Fish and Wildlife Service trajo 15 lobos grises de Canadá. Los lobos se desarrollaron, y, ahora, hay más de 300 de sus descendientes viviendo en Greater Yellowstone Area. Ahora, los lobos influyen sobre los alces a través de la mortandad directa: han estado cazando alces, y comiéndoselos. Ha habido un aumento en la regeneración del álamo temblón, el álamo de Virginia y el sauce. Esto ilustra cómo los lobos, también, influyen en los alces a través de medios no letales. Por lo visto, el temor de ataques por parte de los lobos evita que los alces se alimenten de los árboles jóvenes en zonas del dominio de los lobos, y que frecuenten los arroyos.

Los restos de alce proveen alimento a animales tales como cuervos, águilas y osos. Según un ecólogo, la reintroducción de lobos ha afectado a más de 25 especies en Yellowstone. Los cuerpos de los alces muertos por lobos son consumidos por otros carnívoros.

Adaptado de: Wolves and the Ecology of Fear: Can Predation Risk Structure Ecosystems? [Los lobos y la ecología del miedo: ¿Puede la depredación poner en riesgo la estructura de los ecosistemas?] Por Ripple y Bestha, BioScience, agosto 2004 / Vol. 54 No. 8